El eterno debate: Flat White

No sabemos si por su sabor, por la reciente tendencia general de la gente a tomar menos leche, o simplemente por moda, el flat white sigue ganando adeptos entre los asiduos a los cafés de tercera generación. A medida que ha crecido su popularidad, también lo ha hecho la confusión entre baristas y consumidores sobre lo que es realmente un flat white.

¿De dónde viene el Flat White?

El flat white es una bebida de café con leche que surge en las antípodas en los años ochenta. Por aquel entonces los más cafeteros del lugar comienzan a demandar una bebida que sepa más a café y que, sin tener una obscenidad de aire como los cappuccinos más old school, sea más ligero y sedoso.

Hace ya unos años y con la aparición de la llamada tercera ola de café, la bebida comenzó a ganar popularidad en el viejo continente, especialmente en el Reino Unido. Probablemente baristas australianos y neozelandeses no quisieron renunciar a su café favorito una vez instalados aquí y fueron ellos quienes lo fueron introduciendo en las pequeñas cafeterías independientes de Europa. Más recientemente su consumo también se ha disparado en los States y su popularidad no ha hecho más que crecer exponencialmente.

Existe mucha polémica sobre quién lo inventó realmente y tanto australianos como neozelandeses reclaman fervientemente su autoría.

Y…¿Qué es un Flat White?

La polémica no solo abarca al origen de la bebida, si no también a su composición y preparación. Alex Bernson hizo una encuesta masiva en Sprudge para intentar sacar conclusiones respecto al fondo y forma de la bebida, y parece que el resultado fue poco esclarecedor, aunque alguna conclusión general se pudo deducir.

Si por fin nos aventuramos y pedimos un flat white a nuestro barista de confianza, lo normal es que nos lo sirvan en una taza de unos 150-170 ml., lo que viene siendo el tamaño de un cappuccino. Ésta, o un poco más pequeña, sería la receta original. Cierto es que por suerte para algunos y desgracia para los más puristas, en algunos lugares se sirve en diferentes tamaños al gusto del consumidor. ¿Alguien serviría un cortado pequeño, mediano o grande?

Al igual que un cappuccino o un latte, la base del flat white es el espresso, y lo más común es que se sirva con una carga doble. Habitualmente con un ratio más corto tipo 1:1 o 1:1,5 para que sea más intenso, aunque esta afirmación es muy debatible ya que en un doble ristretto se ha extraído menos café y el sabor resultante va a ser mucho más ácido. Lo que sí se tendrá es una bebida con más cuerpo si lo comparamos con un espresso o doble espresso.

En alguna de las capitales internaciones del café, como lo es Melbourne, el flat white se sirve con un solo shot de espresso buscando una bebida más balanceada y dulce. Sin embargo, para sus vecinos neozelandeses, defensores del double shot, esto no es más que una violación de la receta original.

La leche de nuestro flat white, a diferencia de un cappuccino, llevará una fina capa de crema en la parte superior y es de aquí de donde viene el nombre de la bebida. Trás la Segunda Guerra Mundial, la inmigración italiana a las antípodas, trajo consigo las bebidas de espresso. Nuestros amigos locales se debían sentir bastante frustrados tomando su cappuccino preparado con leche tan aireada, que les costaba encontrar el café debajo de tanta espuma seca y empezaron a pedir su cappuccino “flat” (plano), es decir, con una ligera capa de crema de leche más agradable de tomar.

Entonces, tampoco es tan diferente al resto de bebidas con leche que ya conociamos ¿No?

Sí y…no. En muchos caso puede que no sea tan diferente, y más si hablamos de flat whites de un solo shot de espresso. Lo cierto es que en muchas cafeterías se sirven cappuccinos, flat whites y lattes que son prácticamente iguales y no podríamos decir cuál es cuál si nos los ponen en línea.

En vista de esto, ya existen algunos coffeeshops en el extranjero que se han cansado de todas estas etiquetas y se están animando a simplificar su menú ofertando solo black coffee – café negro ya sea en espresso o filtro – y milk – café con leche – al fin y al cabo deberíamos confiar en la profesionalidad del barista, que conoce a la perfección el café que está trabajando, su origen, su perfil de sabor y de tueste, y la mejor manera de combinarlo con leche en función de las preferencias del cliente.

Como barista, si me piden un flat white ¿qué serviría?

Si se lee entre líneas, las dos ideas principales que incita a un cliente a pedirse un flat white son:

  1. Quiere una bebida con leche.
  2. Quiere que el café predomine sobre la leche.

Por lo tanto, en Hola Coffee nos inclinaríamos por una bebida relativamente pequeña, de 120 – 150 mililítros, dependiendo de si su contenido es un doble ristretto o un espresso. Respecto a esta opción, apostaríamos por un espresso con un ratio igual o superior a 1:2 en caso de tener un café con notas más ácidas y/o tostado ligero, y por un doble ristretto de 1:1,5 en caso de tener uno más achocolatado o con un perfil de tueste medio. De lo que se trata es de obtener un balance de sabor, donde busquemos una bebida dulce con el café bien marcado, pero que no sea excesivamente ácida o agria (riesgo que se corre con un doble ristretto).

 

 

Pablo Caballero
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